Identificá tu área
de excelencia
de excelencia
Hay cinco marcadores que te indicarán si vas en la dirección correcta en este viaje de autodescubrimiento. Cuando te dedicás activamente a un área que aprovecha tus dones o capacidades especiales, notás que:
1. Sobresalís en la actividad. Tu desempeño no es solo bueno — es excelente. No tenés que esforzarte para que sea notable: simplemente ocurre, porque estás operando desde un lugar natural. Hay una fluidez que no aparece cuando trabajás en contra de tus capacidades.
2. Experimentás verdadero placer al ejercerla. La encontrás más que agradable o interesante — te deleitás con la experiencia. No es solo que no te cuesta: es que disfrutás genuinamente el proceso, incluso las partes difíciles.
3. Te sentís estimulado, comprometido y energizado. Podés haber venido agotado, pero en el momento en que te dedicás a esta actividad volvés a la vida. La energía no se consume — se renueva. Esto es una señal que el cuerpo no miente.
4. Contagiás tu energía. Los que te rodean también se energizan. Cuando alguien trabaja desde su área de excelencia, genera un campo. Las personas que los observan se motivan sin entender bien por qué.
5. Te sentís motivado a mejorar constantemente. Te fijás tus propios parámetros de desempeño — y son del más alto nivel. Tu motivación es interna. No necesitás que alguien te empuje ni te mida. El estándar lo pusiste vos.
La mayoría de las personas pasa décadas trabajando en áreas que simplemente no son las suyas. No porque sean incapaces — sino porque nunca se detuvieron a observarse con honestidad. Las preguntas correctas sobre vos mismo son las más difíciles de hacer, y las más valiosas.
Si tenemos suerte, conocimos a alguien que logró este equilibrio de autodescubrimiento y autodisciplina. Si trabajamos con una persona así, fuimos afortunados — pudimos observar en forma directa a alguien que posee el secreto de vivir una vida realmente plena. La buena noticia es que ese estado no es exclusivo de los talentosos. Es accesible para cualquiera que esté dispuesto a ser honesto sobre dónde realmente brilla.